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Seúl, Corea del Sur, #ccsummit15: un video accidentado

En octubre visité Seúl para asistir a la Cumbre Global de Creative Commons, y grabé algunos segundos aquí y allá para armar este video. La calidad no es muy buena, pero fue lo que me permitió la cámara que tengo. La música es “Free Music 2” de Cho PD, bajo una licencia CC BY NC SA; pueden encontrar más en Cabaca.org.

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Cómo organizarte y cumplir tus metas en 2016

Custom Moleskine Planner & iPod touch, por Mike Rohde, bajo licencia CC BY NC ND 2.0


Los que me siguen más de cerca sabrán que soy una planificadora compulsiva, y algunos que me han conocido en persona se han quedado con los ojos como platos al ver mi bullet journal y las listas de listas que gobiernan mi vida. A pesar de no haber cumplido ni la décima parte de las cosas que quisiera estar haciendo con mi vida, la verdad debo admitir que hago muchas más cosas de la que la gente se imagina, entre otras cosas balanceando responsabilidades en más de ocho organizaciones diferentes, cumpliendo con varios empleadores, y aún así manteniéndome medianamente al día con las series y películas que quiero ver, los libros que quiero leer, e intentando no alienar a la gente que amo. Ninguna de las cosas que hago serían posibles sin mi planificación compulsiva, así que en el espíritu del año nuevo, quise compartir con ustedes algunos consejos para poner su vida en orden y acercarse más a sus sueños durante el próximo año.

Primero, al papel

El primer paso que tenemos que hacer es sacar nuestras metas, sueños y deseos de la cabeza al papel. Esto pueden hacerlo en cualquier pedazo de papel, pero yo he querido regalarles un PDF que pueden imprimir donde pueden anotar sus metas por sección o área de la vida: metas de salud (como hacer ejercicio o comer más sano), metas profesionales (como encontrar un nuevo empleo), metas personales (como aprender un nuevo idioma), y así sucesivamente. Ésta es la etapa del brainstorming, así que no deben restringirse en nada, sin importar que sus sueños les parezcan descabellados o imposibles, sólo deben anotarlos en el papel. Hay también en el PDF un hexágono para elegir su palabra del año; esto por supuesto es opcional, pero es algo que nos sirve como guía para orientar nuestros propósitos. Por ejemplo, algunas palabras que he considerado como posible palabra del año son “simplificar”, “menos” y “enfoque”, porque considero que debo intentar abarcar menos cosas, reducir la cantidad de cosas que poseo, entre muchas otras consideraciones que pueden enmarcarse en lo que representan estas palabras.

Operativizar

A continuación, vamos a convertir esas metas y sueños en algo preciso. Empezamos por hacerlo lo más delimitado posible, digamos: “perder peso” no es una meta, “perder diez kilos para diciembre” es una meta. Pero aún al serlo, no es suficientemente operativa. Tenemos que desglosar esto en acciones y tareas. Para eso es la segunda página del PDF: cada una de nuestras metas será desglosada en acciones (por ejemplo: siguiendo con la meta de adelgazar, una posible acción es “hacer ejercicio”) y tareas (las tareas desglosan las acciones, por ejemplo, “hacer ejercicio” se desglosa en “caminar veinte minutos, cinco veces a la semana”, o “comer más saludable” se desglosa en “visitar un nutricionista”).

Planificar

Éste es el paso más importante y probablemente requiera de un calendario o agenda. Ya sabemos cuáles son nuestras tareas a cumplir, así que debemos ponerlas en nuestro cronograma: ¿qué día de enero iremos a visitar a ese nutricionista? En ocasiones, se requiere simplificar aún más (primero averiguar el nombre y teléfono de un nutricionista, luego llamarlo para planificar la cita) y agendar cada paso a tomar.

Revisión periódica

Por último, éste es el paso en el que, según he visto, la mayor parte de las personas falla: no basta con agendar e incluso cumplir el primer paso de nuestras metas, sino que periódicamente hay que revisar nuestras metas y determinar cuál es el próximo paso a seguir. En lo personal, y posiblemente porque suelo pretender abarcar más de lo que puedo, recomiendo una revisión semanal, pero para muchas personas una mensual puede bastar. Lo importante es establecer el hábito de hacerlo de manera periódica, por ejemplo, todos los lunes a primera hora.

El PDF para escribir tus metas, acciones y tareas puedes descargarlo aquí. ¡Feliz planificación!

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9 años sin instrucciones

9 años sin instrucciones

El blog está cumpliendo nueve años. En este tiempo, he publicado 550 posts (no son tantos) y he cambiado muchísimo, tanto como persona como en mi estilo de escribir y enfocar los temas sobre los que escribo, en este sitio y en otras partes. El blog solía tener más comentarios y menos visitas: los comentarios se han movido a las redes sociales, todo ha cambiado. Ha pasado por una cantidad de rediseños tal que perdí la cuenta, ha pasado de Blogger a WordPress y luego a un dominio propio, y en el camino he aprendido a usar FTP y a editar el HTML y el CSS. El blog, en sus diferentes formas, ha sido una de las pocas cosas consistentes en mi vida durante este tiempo.

Hemos crecido.

Les dejo con una lista de algunos de los posts que resumen estos nueve años:

Ahora canten el cumpleaños conmigo, sírvanse un trozo de pastel, y brindemos por los años por venir.

Si quieres estar pendiente de mis próximos artículos, puedes seguirme en Twitter, o suscribirte al blog por correo electrónico o por feed. Además, en esta casa, los comentarios son apreciados.
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Contarnos el país para intentar entenderlo

"Lechería", por Danny Pérez, bajo licencia CC BY NC ND 2.0.

“Lechería”, por Danny Pérez, bajo licencia CC BY NC ND 2.0.

En los últimos años, mediante un proceso largo y doloroso, he logrado comprender que mi mayor duelo viene de mi relación con mi país. Es una relación compleja, disfuncional y a veces patológica, pero forma un aspecto fundamental de mi identidad como persona y de mi identidad social.

Como narradora, mi manera de lidiar con los problemas es escribirlos. Opino que escribir es terapéutico, pero sobre todo, creo que escribir es una forma de dialogar con nosotros mismos, de pensar y comprendernos mejor.

Hace un par de años que intento encontrar la forma de elaborar este conflicto, de lidiar con él a través de las herramientas que poseo, que son básicamente contar historias y ayudar a que otros cuenten las suyas. De esto nace un proyecto: en los próximos meses, construiré, junto a quienes quieran unirse, un proyecto narrativo colectivo, parte taller de storytelling y parte proyecto multimedia.

El proyecto se llevará a cabo fundamentalmente en línea, de modo que si eres venezolano (por auto-identificación, no necesariamente por cédula) y tienes cosas que contar, sólo necesitas una conexión a internet relativamente confiable (ya, encontraremos la forma de que con Cantv sea suficiente). Nos reuniremos en un rincón de internet una vez por semana para construir juntos las herramientas que necesitaremos para contar nuestras historias, y en algunos meses, crearemos un sitio web donde podrán leerlas otros, para intentar entenderse a sí mismos.

Si te interesa participar, mándame un par de líneas a venezuelafractal@gmail.com y cuéntame un poco sobre ti: dónde estás y qué historias te interesa contar. No se requiere experiencia previa escribiendo: sólo ganas de crear algo, y un poco de dedicación.

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public domain day día del dominio público
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¡Feliz Día del Dominio Público! #PublicDomainDay

public domain day día del dominio públicoEl primero de enero de cada año, se celebra el Día del Dominio Público, para marcar la fecha en la que miles de obras de creación intelectual y artística, a lo largo de todo el mundo, se hacen libres para usar, compartir y crear. Cada año, en el día de Año Nuevo, debido a la expiración de los términos de protección de las legislaciones de derecho de autor en diversos países sobre aquellas obras producidas por autores fallecidos hace varias décadas, miles de estas obras ingresan al dominio público, de modo que ya no se encuentran controladas por ninguna persona natural o jurídica, sino que se convierten en un bien común, libre para ser usado por cualquier persona sin autorización previa.

(El año pasado escribí un post explicando brevemente qué significa dominio público, puedes leerlo si te interesa saber un poco más sobre el tema).

Día del Dominio Público 2015

Entre los creadores cuyas obras entran en el dominio público a partir de este primero de enero, se encuentran:

Public Domain Review publica anualmente lo que denominan “la clase” del año, con más detalles sobre cada autor, y Wikipedia contiene una muy extensa lista, aún siendo curada, de distintos creadores que entran en dominio público hoy.

Por otra parte, entre las obras que podrían haber entrado en dominio público hoy, pero no lo harán a causa de las abusivas reformas de las leyes de propiedad inteelctual estadounidenses, se encuentran libros como “Desayuno en Tiffany” de Truman Capote, “Nuestro hombre en La Habana” de Graham Greene, o la película “El gato en el tejado de zinc”. Puedes leer un artículo explicando el tema (y dando otros ejemplos) acá.

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conocimiento ocioso, hablando seriamente, Instantáneas cotidianas, Interrumpimos esta transmisión, notas al pie del manual de la vida, opinología, randomness

Seis lecciones de mi primer año como freelancer

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La foto (y la oficina) es de Anile Prakash, bajo licencia CC BY NC ND 2.0.

Hace algunas semanas cumplí un año de haber renunciado a mi trabajo de 8 a 5 (y en buena medida, también a ser abogada), para intentar construir un sistema que me permitiera ganarme la vida sin entregarla a cambio. No he pedido demasiado, creo yo, y en la medida de ese modelo, gran parte del ¿éxito? que he tenido este año radica en que he reducido mis gastos al mínimo en un intento de tener tiempo libre para leer, para escribir, para dibujar o para echarme panza arriba y pensar en las musarañas.

Como en la vida, por supuesto, ciertas condiciones aplican, y lo que he hecho yo durante este año posiblemente no sea replicable de manera idéntica para nadie más. Pero en ese dejarme llevar por el oleaje (que para una obsesiva del control, como yo, es quizá lo más difícil que haya hecho jamás) he logrado destilar algunos principios que copio acá, en parte para no olvidarlos en momentos de mayor agitación, y en parte porque quizás puedan serle útiles a alguien más.

1. Encuentra el balance entre “sí” y “no”.

Unos nos dicen que digamos “Sí, Señor“, y otros, que no digamos sí cuando queramos decir no. Aunque parezcan consejos contradictorios, ambos son completamente válidos dependiendo de a quién vayan dirigidos. Es tan riesgoso decir que sí absolutamente a todo (un riesgo que alguien que “mata tigres” puede correr, debido al temor de rechazar trabajo y que luego no llegue nada nuevo), como decir que no por temor (por ejemplo, rechazar un proyecto porque se encuentra fuera de tu zona de confort, a pesar de que podrías hacerlo aunque implique aprender una o dos habilidades nuevas). El balance entre comprometerte en exceso (y tener que fallar o quemarte) y quedarte encogido en un rincón por miedo, es delicado y frágil, y supongo yo que cada quien debe encontrar su punto idóneo.

2. Siempre, siempre, siempre, cobra anticipo.

No importa cuánto confíes en tu cliente: siempre, siempre, siempre, cobra anticipo. Para empezar, un cliente que de veras merezca tu confianza no se ofende porque requieras anticipo, sencillamente comprende y respeta que éste es tu trabajo. Con todo lo autoayuda que pueda sonar, la primera persona que debe respetar tu trabajo eres tú mismo. Sea como sea, ésta es una lección que tarde o temprano terminarás aprendiendo por tu cuenta, cuando hayas trabajado mes y medio en tres proyectos distintos y te encuentres sin un centavo y sin saber cuándo te van a pagar el trabajo que ya entregaste.

3. Usa el pensamiento lateral.

Si no tienes una profesión específica que se preste a trabajar como freelancer (digamos, diseñador gráfico) es más que probable que necesites usar tu pensamiento lateral para buscar otras cosas que sabes hacer y en las que quizás no hayas pensado. Cuando abrí un perfil en PeoplePerHour para ofrecer algunos servicios como freelancer (traducción de documentos legales, maquetación de ePub), me encontré con este video, que es básicamente un anuncio del sitio web pero que explica lo que quiero decir:


Es probable que tengas que hacer más de un tipo de cosa para poder salir adelante. No tengas miedo a eso.

4. Reserva tiempo para descansar.

La gente como yo suele sentir que tiene que estar trabajando todo el tiempo, y una cosa que me ha costado es aprender a respetar los fines de semana (bueno, los domingos; los sábados aún suelo estar trabajando), poder sentarme a leer un libro sin tener una voz en la parte de atrás de mi cabeza diciendo “deberías estar trabajando ahora”. Pues resulta ser, señores, que ningún ser humano puede trabajar siete días a la semana sin estropearse en algún punto, física, emocional o psíquicamente, y a largo plazo no es negocio trabajar tres semanas corridas y acabar con tu salud. ¿No es mucho más inteligente dedicarle cinco días al trabajo, descansar cuando haga falta y poder seguir funcionando normalmente durante muchos años? Aparte, ¿no era ése precisamente el punto, que queríamos trabajar para vivir y no vivir para trabajar? Bueno, se nos olvida.

Aparte del tiempo libre, tener proyectos personales también ha resultado ser importante. Trabajar en casa es muy solitario, e incluso para la gente naturalmente solitaria, como yo, puede traer fases depresivas, y en esos momentos es importante tener metas personales (no de tus clientes, personales). Y bueno, tomar sol y comer bien, y todas las cosas que ya dije en el post sobre la depresión. Cuidar de ti mismo debería ser tu prioridad.

5. Presupuesta y prioriza.

Esto guarda relación con el punto anterior, porque el tiempo también es finito y deberías presupuestarlo. En cuanto al dinero, en cierto momento comprendes que es importante no vivir al día. Éste es un hábito que se pega cuando uno ha trabajado para un jefe y depende de una quincena, pero cuando trabajas por tu cuenta, debes saber que pueden pasar algunos meses sin que te llegue trabajo, y planear de acuerdo con eso. Es importante que tengas claro cuánto dinero necesitas para vivir, y que ese presupuesto sea realista (digamos, que tenga en cuenta imprevistos, enfermedades y la inflación). Aunque no siempre es posible, tener un fondo que te alcance para vivir al menos algunos meses implica estabilidad, tranquilidad y cierta libertad de acción.

6. Deslígate de las expectativas ajenas

Por último, pasados los primeros meses te acostumbrarás a la pregunta de “¿a qué te dedicas?”, y, como decía, a menos que tengas una profesión muy específica, la respuesta quizás no sea tan sencilla. En mi caso, la respuesta es un gran arroz con mango, y con frecuencia no tengo ganas de explicarlo sencillamente porque soy asocial. Aunado a esto, tendrás que enfrentarte con la noción de que las personas que te rodean creen que no trabajas, o que tienes todo el tiempo libre del mundo y puedes acompañarlos a media mañana de un miércoles a hacer cola en la oficina de la electricidad, o qué sé yo. Y a pesar de que a veces puede ser cierto, que quizás ser freelancer te otorga cierta libertad para salir a tomarte un café a media tarde o al cine en horario de matinée, eso también significa que frecuentemente no puedes separarte de la computadora ni para almorzar porque tienes que entregar este trabajo ya. Sea como sea, el punto es el siguiente: no te desgastes intentando que los demás lo entiendan. Déjalo ir. Sonríe, sé zen, lo que te resulte, y si hace falta, apunta con suavidad que estás ocupado hoy. Pero no te desgastes, ni midas tu satisfacción personal y tu sentido del éxito por el hecho de que tus conocidos no saben la diferencia entre freelancer y desempleado.

Ésta es tu vida, y tus decisiones deben estar en conformidad con la manera en la que tú hayas decidido vivirla, no los demás.

Ahora, ponte a trabajar, mira que es lunes a media mañana y tú estás aquí leyendo mi blog.

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27 y contando

Hoy cumplo 27 años, y es tan buen momento como cualquier otro para tomarme un par de minutos y explicar mi desaparición del blog por los últimos meses.

Mucho, mucho, mucho trabajo. Estoy balanceando varios proyectos al mismo tiempo, y si además de eso quisiera escribir en el blog, tendría que dejar de dormir.

Estoy reescribiendo mi novela, por quinta o sexta vez. A estas alturas ya no sé si saldrá algo de eso, pero es algo que tengo que hacer.

Mañana comienzo a dictar un taller online de cuento. Luego les cuento cómo me va con eso.

Estoy desaparecida hasta de twitter. Y como ya se habrán dado cuenta, se debe a que no tengo mucho que contar en internet, o a que mi cabeza no está en el lugar correcto para contar cosas en internet en estos momentos.

Espero que pronto, las cosas regresen a la normalidad y yo regrese a mis predios habituales. Mientras tanto, pueden encontrarme en Twitter, Facebook y Google+, donde de vez en cuando aparezco y comparto alguna cosa que no requiera escribir más de seis palabras.

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