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Cómo hacer un ebook en cinco fáciles pasos

Foto de melenita2012 en Flickr, bajo licencia CC BY 2.0

Foto de melenita2012 en Flickr, bajo licencia CC BY 2.0

Ésta es una republicación. Este post es de 2012, pero en algún momento una falla en el blog hizo que se perdieran todas las imágenes en el servidor, y no tenía respaldo. Como no tenía tiempo para crearlas de nuevo, di de baja el post con la expectativa de hacerlo eventualmente. Nunca sucedió, pero acabo de encontrar el post respaldado en PaperBlog y recuperé las imágenes. Acá está de nuevo.Nótese, en consecuencia, que no está actualizado, y que siempre pretendió ser una guía básica para alguien que necesita hacer un ebook sencillo, o alguien que está empezando a aprender. Hay mucho más que saber sobre el tema, pero no es el lugar para hacer un curso avanzado sobre diagramación de ebooks.

Siguiendo la onda de la autopublicación y de compartir nuestro conocimiento porque la cultura es libre y en la cultura digital no existe la escasez, en este post vamos a resumir en cinco pasos cómo convertir tu libro a ebook, apto para un lector de libros             electrónicos genérico. Todo lo que describo aquí lo aprendí a los coñazos, usando unos hermosos tutoriales como, por ejemplo, Receta casera para cocinar un EPUB, o Crea tu propio EPUB. Lo probé todo y esto fue lo que me quedó:

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El galeón del pirata, parte 2: Cinco lugares donde encontrar [audio] libros gratis

La semana pasada publicamos una lista de lugares donde encontrar libros gratis, para descargar o en papel. Pero hay otras formas de “leer”, en especial si vives en una ciudad con colas interminables en el tráfico, en el mercado y en el dentista (¡hola, Caracas!). En el iPod, en el celular o en cualquier otro dispositivo capaz de reproducir mp3, puedes ir “leyendo” cualquiera de los miles de audiolibros disponibles en la vastedad de Internet.

    Foto de Yuliya Libkina bajo Licencia CC BY 2.0

  • OpenCulture, que es una de mis Mecas de internet, recopiló una lista de más de 500 audiolibros en inglés, disponibles desde distintas fuentes. Todos los recursos a los que OpenCulture vincula, están en dominio público o bajo licencia libre.  (También tienen una lista totalmente fabulosa de 500 películas libres).
  • Leer Escuchando es un repositorio de audiolibros en español, donde puedes encontrar libros de Orwell, Maupassant y otros autores clásicos.
  • Books Should Be Free es otro repositorio similar, con toneladas de audiolibros en diversos idiomas. Al momento de escribir este post, había 36 libros disponibles en español.
  • LibriVox es una página de audiolibros construida por una comunidad de voluntarios, de modo que no sólo puedes descargar libros, también puedes contribuir con grabaciones. Igualmente tiene filtro de lenguaje, pues se consiguen libros en muchos idiomas (incluyendo por supuesto el español).
  • Audiobooks.org es una página pequeña, fundamentalmente con clásicos en inglés.

Si conoces otras páginas con recursos similares, por favor, compártelas en los comentarios con los bibliómanos que visitan este blog. También puedes seguirme en Twitter: soy @mariannedh.

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Creative Commons para principiantes: qué, por qué y cómo

Foto de Kristina Kalexanderson, bajo Licencia CC BY-SA 2.0

El derecho de autor puede parecernos algo ajeno, lejano, pero en realidad está presente en cada uno de nuestros días. Cada vez que consumimos o creamos un producto cultural, cada vez que leemos un blog, vemos un video en YouTube, escribimos un tweet o subimos una foto a Instagram, estamos siendo regulados, de algún modo, por el derecho de autor: Todos los días somos parte en relaciones creador-consumidor, y todos los días, de algún modo, suscribimos contratos sin estar conscientes de ellos: suscribimos contratos tal como nos los impone la ley, y tanto en nuestro rol de consumidores, como en nuestro rol de creadores, sin saberlo nos apegamos a un estándar: el establecido por el “copyright”. A menos que expresamente indiquemos lo contrario, al crear un contenido de cualquier índole éste se encuentra, de manera automática, protegido por la ley vigente en nuestro país, que por lo general restringe la copia, modificación y comercialización del material, poniéndole una camisa de fuerza para protegerlo de los usuarios que quieran compartirlo.
Si este post no estuviera bajo una licencia Creative Commons, no podrías copiarlo y pegarlo en un e-mail para enviárselo a tu mejor amigo, sin que eso violara la ley.

Qué es Creative Commons

Creative Commons es un instrumento jurídico, que permite a un usuario común utilizar un modelo de licenciamiento distinto al que está en la ley, de una manera fácil de comprender y fácil de usar. Básicamente, mediante la adopción de una licencia Creative Commons, podemos, como autores, elegir cuáles derechos queremos reservarnos y cuáles derechos queremos ceder, como si firmáramos un contrato con cada uno de nuestros lectores/consumidores.
Una licencia Creative Commons está compuesta por cuatro elementos:

Attribution / Atribución (BY)

El beneficiario de la licencia tiene el derecho de copiar, distribuir, exhibir y representar la obra y hacer obras derivadas siempre y cuando reconozca y cite la obra de la forma especificada por el autor o el licenciante.

Non-commercial / No Comercial (NC)

El beneficiario de la licencia tiene el derecho de copiar, distribuir, exhibir y representar la obra y hacer obras derivadas para fines no comerciales.

Non-derivative / No Derivadas (ND)

El beneficiario de la licencia solamente tiene el derecho de copiar, distribuir, exhibir y representar copias literales de la obra y no tiene el derecho de producir obras derivadas.

Share-alike / Compartir Igual (SA)

El beneficiario de la licencia tiene el derecho de distribuir obras derivadas bajo una licencia idéntica a la licencia que regula la obra original.

Existen seis combinaciones de estos elementos, que se traducen en seis licencias Creative Commons, ya que todas exigen la condición de Atribución, y las condiciones de Compartir Igual y No Derivadas son incompatibles y no pueden ir en la misma licencia (puedes encontrar mayores explicaciones sobre esto en el artículo de Wikipedia y en la página de Creative Commons).

Por qué usar Creative Commons

Los beneficios que puede traer a un creador el liberar derechos sobre sus obras, por supuesto, dependen de su modelo de negocio. No obstante, si somos creadores independientes o a pequeña escala, nuestra primera prioridad debe ser hacernos conocer, pues hasta que no contemos con una audiencia, no tendremos ninguna posibilidad de obtener beneficios de nuestro trabajo. Compartir nuestras obras bajo licencias abiertas nos permite alcanzar una audiencia más amplia, ya que facilita que nuestro trabajo pueda ser compartido, y además, establece de antemano las condiciones bajo las cuales permitimos el uso de ese material. Hay infinidad de casos de éxito en el uso de licencias Creative Commons.

Cómo usar Creative Commons

Existen capítulos nacionales de Creative Commons en infinidad de países, que se han encargado de adaptar las licencias para que sean compatibles con la legislación local. No obstante, incluso si las licencias no han sido adaptadas todavía a tu país, eso no te impide usarlas: existen licencias denominadas “genéricas” o “internacionales” que permiten su uso en cualquier jurisdicción, y son válidas en todo aquello en lo que no sean incompatibles con la legislación local. La página oficial de Creative Commons tiene una herramienta que te permite elegir una licencia fácilmente.

Leer más:

5 razones para usar Creative Commons
¿Por qué utilizar licencias de Creative Commons en Flickr?

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El galeón del pirata: Más de diez maneras de conseguir libros gratis

Si leen este blog, hay grandes probabilidades de que sean unos adictos a los libros, como yo. Si es así, para ustedes tampoco existe tal cosa como demasiados libros y siempre están buscando la próxima gema escondida para incorporarla a su lista de lectura. Aquí, más de diez lugares donde ir a buscar ese próximo tesoro escondido: hay para todos los gustos, legales e ilegales, en bytes y en papel.

Foto de spykster, bajo Licencia CC BY 2.0

  • Proyecto Gutenberg es el génesis del libro electrónico. Su meta es digitalizar todos los libros gratuitos (en dominio público) y ponerlos a disposición en Internet. La mayoría están en inglés.
  • ManyBooks.net hace algo parecido a la gente de Proyecto Gutenberg, aunque a menor escala. Se consiguen cosas interesantes, y permite buscar por idioma.
  • EpubGratis.me es, en mi opinión, el santo Grial de la piratería en formato epub. Se pueden conseguir desde clásicos hasta novedades, desde bestsellers hasta libros raros. Con la crisis de las páginas de almacenamiento de archivos, como Megaupload, ahora se han pasado al protocolo bittorrent. Actualizado: EpubGratis se fue al demonio, ahora los enlaces instalan software malicioso y barras de navegación raras en la computadora. El santo grial se encuentra ahora en EpubLibre.org.
  • EbooksGo es un catálogo de libros (en inglés) bajo licencias libres (GFDL, Creative Commons u otras). Sus categorías van desde antropología hasta estadísticas, pasando por idiomas.
  • Quedelibros es un catálogo online de direcciones url donde se pueden encontrar descargas de libros. Básicamente funciona como un buscador, de modo que muchas direcciones están caídas, pero se consiguen muchísimas cosas, ya que es alimentado por los usuarios.
  • FreeBookSifter es un buscador de libros gratis en Amazon, para los dichosos poseedores de un Kindle. Lo que hace, básicamente, es filtrar la tienda Amazon para buscar sólo ebooks que estén disponibles en descarga gratuita.
  • Libroos.es es un inmenso repositorio de libros en español, en diversos formatos (doc, pdf, epub, mobi) y clasificados en infinidad de categorías. Visualmente es poco atractivo y poco intuitivo, porque está ordenado a manera de foro, pero contiene muchísima información. Es necesario registrarse para poder acceder a los enlaces de descarga.
  • Las páginas oficiales de las editoriales del Estado venezolano tienen secciones de descarga: pueden bajarse libros de Biblioteca Ayacucho, de la editorial El perro y la rana, y de Monte Ávila Editores. Ahí encuentran ficción, ensayo, historia, poesía, todos ellos en formato PDF.
  • Bookmooch es una página de intercambio de libros (en formato árbol muerto). Creas un perfil, incorporas los libros que quieres regalar, y buscas los libros que te gustaría obtener: los libros que regalas te dan “puntos”, y esos puntos los cambias por los libros que quieres. Hay comunidades a lo largo y ancho de todo el mundo, y funciona en cualquier lugar a donde llegue el correo postal.
  • Para Venezuela, existe LibroLibre, una página fabulosa con un catálogo amplísimo: puedes elegir hasta tres libros al mes, y ellos te los regalan. Eso es todo, no tiene trampa. Son lo máximo. Reciben donaciones.

Actualización: No dejen de revisar los comentarios, donde otros lectores generosos han contribuido con más opciones para descargar libros.

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Por qué no me gusta la #SOPA y a ti tampoco debería gustarte

El próximo 24 de enero, una ley llamada Acta de Cese para la Piratería Online, conocida por sus siglas en inglés como SOPA (Stop Online Piracy Act, o Ley HR3261) podría ser aprobada en la Cámara de Representantes de los Estados Unidos. La mayoría de los lectores de este blog vienen de países distintos a EE.UU., así que supongo que estarán preguntándose qué les puede interesar una ley que se apruebe en gringolandia. Pero resulta que sí.

Resulta que esta ley, de aprobarse, podría acabar con Internet tal como la conocemos.
Este proyecto de ley, bajo la excusa de proteger la libertad de expresión, otorgaría al Departamento de Justicia estadounidense poderes para solicitar órdenes judiciales contra aquellas personas que sean acusadas de facilitar o permitir infracciones a la propiedad intelectual. Las palabras claves: “permitir o facilitar”. Esto significa que la ley convierte a los proveedores de servicios de internet, a los motores de búsqueda como Google, a los proveedores de servicio de pago como PayPal, y en general a las páginas web, en cómplices y culpables del “delito” de “infracción de copyright”.
Jane Wells, representante de WordPress, señala:

En el sistema legal americano, la carga de la prueba recae sobre el acusante, y la gente es inocente hasta que se le prueba culpable. Este principio parece estar en discusión cuando se trata de la web, si esta ley es aprobada, puesto que las compañías podrían echar abajo sitios web basados meramente en acusaciones.

El objetivo de esta ley es proteger contra la piratería aquellos contenidos protegidos por propiedad intelectual, y la forma en que se planea realizar esta protección es casi omnipotente: bloqueo de webs, eliminación de enlaces a contenido desde motores de búsqueda, bloqueo financiero (como el que se hizo a Wikileaks con PayPal). Del mismo modo, como señala Wells, los ISPs obtendrían inmunidad para bloquear cualquier sitio web que sea presuntamente culpable de una infracción de copyright, sin ninguna clase de procedimiento previo.
Esta ley no afectaría únicamente a los sitios web estadounidenses, sino que, tal como señalan en Omicrono, hay diversas formas en las que el gobierno americano podría bloquear o inutilizar un sitio acusado de violar el copyright:

Alterar los servidores DNS de los proveedores de internet para que ciertos sitios web no sean accesibles, (…); Pedir a los motores de búsqueda que alteren sus algoritmos de búsqueda para excluir a toda página sospechosa de los resultados; (…) Se pueden cerrar cuentas por ejemplo de servicios como Paypal de páginas que alojen material copiado ilegalmente

Este video de siete minutos, en español, explica de qué va la ley SOPA.

La hermana de la SOPA: PIPA.

La Protect IP Act es el proyecto de ley que permitiría al gobierno estadounidense aplicar la SOPA a sitios web que no estén alojados, operados o registrados en los EEUU. De este modo, permitiría la obtención de una orden judicial contra los proveedores de transacciones financieras, los servicios de publicidad en Internet (como AdSense), los proveedores de servicio de internet y las “herramientas de localización de información” (como Google) para exigirles que terminen con todo tipo de transacciones financieras con el sitio “infractor” y que eliminen los enlaces a éste, e igualmente podrían ordenar a los DNS que tomen medidas para que la dirección IP del sitio en cuestión no pueda ser resuelta. De este modo, la única forma que restaría para acceder a un sitio “infractor” sería a través de su dirección IP directa.
Una de las preocupaciones más graves planteadas contra SOPA y PIPA es que su puesta en práctica requeriría por parte de los ISPs la aplicación de inspecciones profundas de paquete (Deep Packet Inspection), que implicarían la revisión y el análisis de todo el contenido transmitido por el usuario, lo que conlleva violaciones graves al derecho a la privacidad. Igualmente se ha planteado que la aplicación de la ley plantearía riesgos mayúsculos para la seguridad del usuario en Internet.


Estás en EEUU aunque no lo sepas

Hace una década, más del 70% del tráfico en Internet pasaba por los Estados Unidos. Hoy se estima que esta cifra ha bajado a menos del 30%. Sin embargo, un sencillo traceroute a cualquier página que nos interese, como por ejemplo, la que estás viendo (que está alojada a través de un servicio de hosting venezolano y escrita en Venezuela), nos demostrará que incluso la IP de esta página es estadounidense. Pero podemos hacer un traceroute, por ejemplo, a Alt1040, o a Letralia, algunas de las páginas más visitadas que se me vienen a la mente, y veremos que al menos en uno de los saltos (“hop”) la IP será estadounidense. Inténtenlo ustedes mismos con la página que se les ocurra. En cualquiera de estos puntos, el tráfico podría ser obstaculizado por esta ley, como si de una aduana electrónica se tratara.


Es la leeeey del Oeste

En materia de propiedad intelectual, la ley estadounidense es la más protectora del mundo, por no decir la más leonina. El sistema legal norteamericano les permite extender el lapso de propiedad intelectual de las obras sobre las que exista un interés económico cada vez que éste se encuentra por expirar, lo que ha permitido mantener a Mickey Mouse más de cien años dentro de la protección por copyright.
De cualquier modo, Estados Unidos no es el mundo, y las leyes de propiedad intelectual tienen limitaciones territoriales y varían de país a país. Por ejemplo, en Venezuela, la obra entra en dominio público sesenta años después de la muerte del autor. Sin embargo, mediante la aplicación de SOPA y PIPA, Estados Unidos pretende que a mí, a ti y a cualquier siberiano se le pueda forzar a cumplir unas limitaciones que no le son aplicables de acuerdo a la ley. Esto es, ya que el gran Francis Scott Fitzgerald, de quien soy fan absoluta, tuvo la mala idea de morir en 1940, yo podría, de acuerdo con la legislación de mi país, enlazar acá (o copiar completa) su novela El gran Gatsby, considerada una de las obras maestras de la literatura del siglo XX. Ah, pero resulta que El gran Gatsby no entra en el dominio público en los EE.UU. hasta el 2021, al menos, y en consecuencia, si SOPA y PIPA son aprobadas, este blog podría ser bloqueado como consecuencia del legítimo ejercicio de mis derechos realizado cuatro líneas atrás.
Un proyecto de ley llamado OPEN (Online Protection & Enforcement of Digital Trade Act) intenta oponerse a SOPA, con el interés de “proteger la propiedad creativa en América [del Norte] al mismo tiempo que asegurar el Internet abierto y accesible que te mereces”. Asimismo, los propulsores de OPEN desean abrir el proceso legislativo con una herramienta llamada MADISON, que, si entras a la página de OPEN, te permite leer, añadir comentarios y editar el proyecto de ley.
Por su parte, más de treinta empresas, incluyendo a Google, Facebook, Twitter, Yahoo, Wikipedia, Amazon y Paypal planean dejar de prestar sus servicios el 23 de enero como medida de presión.

Si escribes Google en Google, se rompe Internet

En lo personal, creo que una vez más, los legisladores muestran su completa ignorancia en cuanto al funcionamiento de Internet, o como se señaló más elegantemente en el blog de WordPress, que “las personas que escriben estas leyes no son las personas que escriben la web independiente, y no están allí para protegerla, así que tenemos que luchar por ella nosotros mismos”. Creo que esta gente pretende romper el Internet al más puro estilo de The IT Crowd, pero de una manera mucho menos cómica.

Ahora te toca actuar

Para que Internet se mantenga libre, neutral y accesible, nos corresponde a nosotros, los que la usamos, la construimos y la transformamos, actuar en contra de las iniciativas que pretenden bloquearla. Podemos difundir los artículos que leamos al respecto (como éste, éste o éste, o el que estás leyendo, a través de los botones al final del post). Podemos escribir nuestras opiniones al respecto en blogs o redes sociales. Podemos firmar esta petición de Avaaz que será llevada ante el Congreso, aunque no seamos estadounidenses. Podemos contarles a los demás lo que está pasando. Lo único que no podemos hacer es quedarnos callados.

En otros blogs:

Para seguir detestando la #sopa.
SOPA: O cómo Internet se convertirá en televisión.
WordPress se manifiesta contundentemente contra la ley SOPA y llama a movilizaciones en su contra.
Qué significan SOPA, PIPA, y qué puedes hacer sobre ello.
Stop Online Piracy Act o SOPA, el ataque definitivo a Internet.
Dear Congress: It’s no longer OK not to know how the Internet works.

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Comentarios aleatorios de miércoles por la mañana

<Random mode on>

  • El jueves 21 de julio del año en curso, estaré participando en la mesa de Política Comparada del XI Simposio de Ciencia Política de la Universidad Simón Bolívar, con una ponencia largamente titulada Experiencias comparadas en el uso de Internet para la participación popular en Políticas Públicas en Latinoamérica. Bajo ese largo título, estaré hablando acerca de cómo experiencias de otros países, como “Senador virtual”, “Chat con los senadores”, “Marco Civil” y “Cultura Digital.br”, pueden ser utilizadas para elaborar proyectos para la ciudadanía digital y la participación en la construcción colectiva de políticas públicas en países semianalfabetos tecnológicamente, como uno que yo conozco.
  • Estoy diseñando un curso piloto en la Universidad P2P, titulado “Ciber-seguridad y protección de datos“. Lo que me encanta de la P2PU es que cualquiera puede diseñar un curso, siempre que haya suficientes personas interesadas en participar; que los cursos son gratuitos y online en todos los aspectos y que no hay profesores: la persona que propone el curso se dedica a moderarlo y dirigirlo, pero el sistema es “educación peer to peer”. (Si quieren saber más sobre la Universidad P2P, clic aquí). La idea de diseñar este curso y adaptarlo a la plataforma P2P viene de un proyecto que tengo por ahí (concretamente, una ONG) y del cual les hablaré luego, cuando esté más cocido, pero que tiene que ver con todo lo que he hablado en este post (que al final, no está resultando tan aleatorio). También, de que quisiera ver cómo se adapta la plataforma para, en el futuro, crear un curso de expresión literaria peer to peer, a ver cómo resulta eso. El curso de ciber-seguridad está todavía en el cascarón, pero planeo lanzarlo en agosto, si la comunidad lo aprueba (eso, porque en agosto habré terminado mi curso sobre Gobernanza de Internet y mi semestre en la universidad, y podré respirar, creo), de modo que si hay alguien interesado, desde ya puede revisar el borrador del curso, hacer sugerencias en los comentarios e incluso inscribirse para cuando el curso abra.
  • Como al final el post no resultó tan aleatorio nada, aquí dejo un video que no sé si he puesto antes en el blog, pero que me encanta:
  • </Random mode off> (Sí, claro)

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