52libros, los libros me devoran

Mis libros favoritos de 2013

Como todos los años, en 2013 me fijé una meta de lectura, y aunque esta vez creía que había bajado los estándares, en la fecha en que escribo este post no he llegado a la meta y ya no creo que lo haga. De cualquier modo, pueden ver la lista de lecturas de mi fallido reto 2013 en mi perfil de Goodreads.
A pesar de ello, este año me leí 37 libros y quise compartir con ustedes algunas líneas sobre los que me gustaron más, esos que creo que puedo recomendar. Sigue leyendo

Anuncios
Estándar
52libros, los libros me devoran, ratón de librería

Franzen y el precio de la libertad

Tenía este libro pendiente en el estante (como muchos otros) desde hace bastante rato, y aunque suene mal, la verdad es que sus más de seiscientas páginas me intimidaban, ese lomo grueso, sólido que lo hace un libro difícil de arrojar contra la pared en caso de hastío, me miraba con hostilidad desde la biblioteca. Hasta que me decidí, convencida de que no podía andar por la vida con semejante laguna en mi conocimiento sobre la literatura contemporánea norteamericana, que ya anda bastante hecho colador.

Alabada como la gran novela norteamericana del siglo XXI (afirmación bastante rimbombante, además, para un siglo que apenas comienza), Libertad constituye en efecto una de esas obras prestas a ser diseccionadas por el análisis literario, por el tema central que se nos anuncia, sin ningún interés de ocultarlo entre simbolismos, desde el mismo título: Ésta es una novela sobre la libertad, ese gran ideal de la sociedad estadounidense, y sobre el precio que estos personajes tendrán que pagar por las decisiones tomadas con esa absoluta libertad que les concede la vida.

Un libro denso y con pretensiones de novela total, Libertad se destaca por la construcción minuciosa, sólida y vívida de sus personajes, que viven en la página con precisión casi cinematográfica, perfectamente construidos, creíbles hasta el último detalle y coherentes hasta en la más absurda de sus contradicciones internas. La historia de Patty, Walter y Richard nos atrapa, sin necesidad de que nos simpaticen en todo momento, a veces los odiamos, pero queremos saber qué ocurre con ellos. No obstante, para mi gusto personal, en el último tercio de la -larguísima- novela, la narrativa pierde brillo, se detiene en exceso en descripciones tediosas de pájaros, deforestación y temas políticos que, en mi opinión, a pesar de ser centrales a la historia, no logra entretejer lo suficiente con la acción para que resulte atrapante, y en algunos pasajes, ni siquiera legible. Igualmente, esa misma densidad que se vuelve insoportable en ciertas páginas (alrededor de la página quinientos, cuando uno ya tiene demasiado invertido en la novela para dejarlo por las buenas), se encuentra también salpicada por el resto de la historia, con ciertos toques de self-importance que quizás sean demasiado para un lector poco interesado en política.

Si con Libertad Franzen se ha visto comparado con Dostoyevski y Flaubert, es, en definitiva, por su capacidad de retratar con delicadeza y detalle las pasiones, debilidades y vicios más profundos del alma humana, y de cierto modo, por construir a través de una historia en apariencia doméstica, un modelo a escala de los problemas más graves sociedad que retrata, una sociedad que aspira a la libertad perfecta, inclusive para cometer los peores errores.

Libertad, de Jonathan Franzen
Ediciones Salamandra
Traducción: Isabel Ferrer
Páginas: 672
ISBN: 978-84-9838-397-3

Una lectura recomendada sobre este libro: La libertad según Jonathan Franzen, en El país.

Estándar