lo bueno, si breve

[pullquote align=”full” cite=”Annie Dillard, The writing life” link=”http://amzn.to/22wfn5S” color=”#0f837d” class=”” size=””]No debería sorprender a nadie que la vida del escritor -tal como es- es carente de color hasta el punto de la privación sensorial. Muchos escritores hacen poco más que sentarse en pequeñas habitaciones, recordando el mundo real. Esto explica por qué tantos libros describen la infancia del autor. La infancia de un escritor podría bien haber sido la ocasión de su única experiencia de primera mano. Los escritores leen biografías literarias, y se rodean a sí mismos de otros escritores, deliberadamente, para imponer en sí mismos la noción ridícula de que una opción razonable para ocuparse a uno mismo en el planeta hasta que se agote su tiempo de vida, es sentarse en una habitación pequeña por la duración de ese período, en compañía de piezas de papel.[/pullquote]

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La vida del escritor

Cita
lo bueno, si breve

[pullquote align=”full” cite=”Amy Poehler, Yes Please” link=”http://amzn.to/1OzrI1e” color=”” class=”” size=””]Todo el mundo miente sobre escribir. Mienten sobre qué tan fácil o qué tan difícil fue. Perpetúan una idea romántica de que escribir es alguna hermosa experiencia que tiene lugar en una habitación arquitectónica llena de novelas encuadernadas en cuero y té chai. Hablan sobre su “ritual matutino” y cómo se “visten para escribir” y la cabaña en Big Sur donde van para “estar solos” -bla bla bla. Nadie dice la verdad sobre escribir un libro. Los autores pretenden que sus historias siempre fueron brillantes y perfectas y sólo estaban esperando a ser escritas. La verdad es que escribir es esto: difícil y aburrido y ocasionalmente grandioso, pero usualmente no.[/pullquote]

Todo el mundo miente sobre escribir

Cita
sobre/escribir

Escribir es un oficio solitario

La escritura es un oficio solitario. Esto es un lugar común. Es tan sólo uno con sus ideas, uno con sus personajes, uno, sólo uno (solo uno)  frente a la página pantalla en blanco.

La foto es de Guillermo Cárcamo, en Flickr, bajo una licencia CC BY-NC-ND

La escritura es un oficio solitario. Es uno sin las palabras que se le escapan, en la búsqueda del adjetivo correcto, de la forma de poner en negro sobre blanco esa sensación distinta, esa forma en que la luz atraviesa la ventana y dibuja las pestañas de alguien; es intentar fotografiar un momento sin tener una cámara, intentar que ese momento narre la historia que nos habita y que no logramos que nos deje en paz.

La escritura es un oficio solitario. Es apenas uno frente a sus propias imposibilidades, uno descubriendo sus límites, sus debilidades, sus miedos; sólo uno con todo esto que necesita decir y no lo logra. Saber que nunca podremos contar esa historia tal y como ha nacido dentro de nosotros, tal y como nos la imaginamos.

Saber que, hagamos lo que hagamos, la historia que logremos escribir siempre será una versión inferior de la historia que imaginamos; una copia fotostática; una fotografía tomada con la cámara del celular, mal iluminada, con baja resolución.

Escribir es un oficio solitario. Sin embargo, es una soledad que necesitamos, que buscamos, que anhelamos; una suerte de prisión interior con ventanas abiertas al abismo de lo desconocido.

Vivir, por otra parte, es también un oficio solitario. Porque siempre estamos solos, a pesar incluso de nosotros mismos.

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apuntes sobre el oficio de escribir, cortito cortito, ficcionando, notas al margen, notas al pie del manual de la vida, odios diversos, randomness

Tanto, tanto ruido

Va sin acentos por culpa de Android

“Ruido de tenazas, ruido de estaciones, ruido de amenazas, ruido de escorpiones. Tanto, tanto ruido.” (Joaquin Sabina)

Deambulo por los pasillos, por las calles, por los museos, buscando un lugar para escribir. Encuentro un jardin bonito, bien iluminado, compro un cafe, me siento. Cinco minutos, tres lineas luego, un anciano aparta una silla de mi mesa y se sienta. Me pide la hora. Luego, comienza a hablar de una mujer a quien le dieron un tiro. Un tiro en el pecho, dice, aqui, aqui. La sangre le bajaba por el brazo. Una santa, dice, era una santa. Verdad que era una santa? Un tiro en el pecho, tenia…
Busco cualquier excusa y me levanto en busca de otro sitio. Encuentro un banco de cemento, amplio, mucho mas lejos, solo. Me siento. Tres lineas luego, una pareja se sienta a mi lado. Son jovenes. Durante un rato permanecen en silencio. Intento seguir escribiendo a pesar de su presencia. A los pocos minutos ella dice, en tono de reclamo, ?Entonces? Entonces, nada, dice el. Trato de aislarme, pero me llegan fragmentos de su disputa, y sus voces se van alzando mas y mas. Todo contigo es un problema, dice el, uno te dice mira, mira este libro y vos que, que miras, vos miras todo menos a mi, y ella dice, Vos no sabes comprometerte, yo no entiendo que haces conmigo si tanto te molesto, y el dice Cortala, todo el mundo te esta escuchando.
Me levanto y me voy una vez m?s. Encuentro otro lugar. Una mujer con un bebe llorando. Encuentrl otro lugar. Un discjockey frustrado, de los que ponen reggaeton a todo volumen con los altavoces de sus celulares.
Me levanto y me voy. En la habitacion -lo se- me esperan los taladros hidraulicos de la construccion.
Hoy no es el dia, me digo, y me resigno.

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citas cortas y largas

Chéjov: El entorno literario

No es la escritura en sí misma lo que me da náusea, sino el entorno literario, del que no es posible escapar y que te acompaña a todas partes, como a la tierra su atmósfera. No creo en nuestra intelligentsia, que es hipócrita, falsa, histérica, maleducada, ociosa; no le creo ni siquiera cuando sufre y se lamenta, ya que sus perseguidores proceden de sus propias entrañas. Creo en los individuos, en unas pocas personas esparcidas por todos los rincones -sean intelectuales o campesinos-; en ellos está la fuerza, aunque sean pocos.

Anton Chéjov

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citas cortas y largas

Convertirse en escritor no es una “elección de carrera”

Convertirse en escritor no es una “elección de carrera”, como hacerse doctor o policía. Tú no lo eliges, sino que más bien eres elegido, y una vez que aceptas la realidad de que no estás hecho para ninguna otra cosa, tienes que estar preparado para un largo y duro camino por el resto de tus días.

Paul Auster (vía Advice to writers)

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