cultura libre, enlazar es bueno, ficcionando, los libros me devoran

Piratéenme, por favor

En las últimas semanas, la guerra contra la cultura libre se ha enardecido. Megaupload ha sido cerrado, las páginas de descarga restantes han cambiado sus modelos de negocio o han borrado sus archivos, y The Pirate Bay se ha visto obligado a cambiar de dominio ante la inminente amenaza de cierre y encarcelamiento que pende sobre ellos. Algunos autores han mostrado más lucidez de la que les creíamos capaces, declarándose a favor de la piratería y entendiendo que el modelo de negocio debe cambiar. Otros han tomado decisiones absurdas y despotricado contra sus lectores, llamándolos ladrones, en el mejor de los casos.

Yo creo en la cultura libre como si de un Dios se tratase. Creo en la “piratería” como una práctica que ayuda a difundir la cultura, que es un derecho humano. Creo que el modelo de negocio debe cambiar y adaptarse a la tecnología, en vez de pretender castrar sus avances en la búsqueda de preservar el status quo.

Creo que descargar un libro no tiene ninguna diferencia con prestarlo a un amigo, donarlo a la librería y que miles de personas puedan leer ese mismo libro. O sí, existe una diferencia: en la cultura digital no existe la escasez. La escasez, ese artificio de la economía para vendernos objetos a precios absurdos, no puede ser aplicada a un archivo digital, aunque intente emularse artificialmente con cosas tan incoherentes como la tecnología DRM. Un archivo que tú te descargas no deja de estar en mi servidor, simplemente estás creando una copia, cuyo costo desde el punto de vista económico es casi inexistente. El archivo original no se desgasta porque millones de copias sean creadas.

El papel es escaso, el plástico de los CDs es escaso. Las ideas no.

Creo fervientemente en que, eventualmente, el futuro llegará y nos pasará por encima a todos. Pero no es el apocalipsis. Porque antes de Internet, existían las fotocopiadoras; antes del iPod, existía la radio; antes de la televisión, existía el teatro, y antes de la imprenta, mucho antes, ya existían los escritores.

Creo que los que despotrican de Coelho, diciendo que a él no le duelen las descargas porque vende millones de libros, se están perdiendo el punto fundamental en esta discusión: que gracias a la tecnología, precisamente, aquellos que normalmente no tendrían acceso fácil a un lector, pueden publicar sus obras en un blog o incluso en un libro, y eventualmente darse a conocer (y algunos hacerse ricos).

Mis dos primeros libros fueron publicados por Monte Ávila Editores Latinoamericana. Ambos se distribuyen a través de la red de Librerías del Sur; el segundo se consigue, el primero ya casi no se distribuye. Monte Ávila, como parte de la plataforma cultural del Estado venezolano, cree en la distribución digital gratuita de sus obras, y parte de su catálogo puede descargarse de internet legalmente.  Lo mismo ocurre con Biblioteca Ayacucho y con El perro y la rana. Mis libros, sin embargo, no han sido colgados hasta ahora, y sus derechos digitales pertenecen a Monte Ávila, así que lo que haré en el siguiente párrafo califica como piratería, aunque mi editorial sea sabia y no se vaya a molestar por eso.

Dénse con furia:

Aviones de papel, para descargar gratis en EPUB, MOBI o PDF (para lectores digitales).

Cuentos en el espejo, para descargar gratis en EPUB, MOBI o PDF (para lectores digitales).

Y un último regalo: Departamento de objetos perdidos, un libro que incluye cuentos inéditos y cuentos que han sido publicados en revistas o antologías, y que pueden leer en cualquiera de las siguientes formas:

Descargarlo en PDF a través de este enlace, gratis, cuando quieran.

Descargarlo de Amazon, para Kindle, por 2.99 $ (no entiendo la forma de poner precios de Amazon, ése es el precio que yo le puse, y parece que a veces aplican cargos adicionales).

Comprarlo en papel a través de Lulu.com, por un costo de 7.99 dólares más envío (es impresión por demanda, no sé nada de eso, entiéndanse con Lulu si quieren). Estoy haciendo el trámite para hacer disponible el libro a través de Amazon, en impresión por demanda. Si termino el trámite, cuando esté disponible costará 5.99$ más envío.

Si quieren retribuir el gesto y no pueden o no quieren comprar los libros en Amazon o en las Librerías del Sur, hay otras formas: compartirlos con sus amigos, en sus redes sociales, dejarme comentarios en el blog o a través del correo electrónico (arriba, a la derecha) son gestos que agradezco muchísimo. También pueden seguirme en Twitter, o suscribirse al blog por correo electrónico o por feed.

Y eso es todo, hasta ahora. No sé qué vendrá después, pero para mí, al menos, el que se tomen el tiempo de leerme ya es un honor suficiente.
Yo, mientras tanto, seguiré escribiendo.

Actualización del 22 de junio de 2012: He cambiado todos los enlaces para eliminar la página intermedia, que confundía a algunas personas.

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16 thoughts on “Piratéenme, por favor

  1. Un aplauso por esto, de verdad.
    Creo que una parte (muy pequeña) del problema surge con las brechas generacionales: existen personas que han sido incapaces de adaptarse a las nuevas tecnologías y por eso prefieren darle caza antes que adaptarse a ellas.
    Saludos.

    • Marianne dice:

      Gracias por la visita y el comentario (y el aplauso). Es probable que haya mucho de cierto en lo que dices. Sin embargo, también hay personas que, a pesar de la brecha, han sido capaces de comprender y adaptarse al cambio que se nos viene encima.
      Saludos! 🙂

  2. Me parece un enfoque fenomenal el tuyo.
    Esos que despotrican de la piratería, quieren ser más papistas que el Papa. Si al autor no le importa, ¿por qué tienen que venir unos a decir “NO, no se puede”?
    Al igual que Juan de Gouveia, doy un aplauso tan fuerte que espero que lo escuches hasta Venezuela.
    😀

  3. Estoy de acuerdo en lo que dices, pero creo que no debemos permitir que nos llamen piratas. Los piratas fueron unas maleficas figuras de hace siglos, nada tiene que ver con compartir informacion. No somos criminales y no debemos darnos por aludidos cuando se habla de pirateria.

    Excelente tu decision de compartir y difundir tu obra.
    Saludos

    • Gracias por tu visita y por tu comentario. Respeto y comprendo tu opinión, pero prefiero utilizar ese “pirata” tanto hasta que se gaste y se comprenda que no somos delincuentes. Si la gente de The Pirate Bay puede llamarse a sí mismos piratas, no soy quien para considerar que la palabra sea despectiva.

      “Pero lo que nos enfurece en nuestro fuero interno es que el sistema, el imperio, los gobiernos, todavía se permiten gobernarnos con leyes a cada cual más loca. ¿Crees que nos pararán con SOPA / ACTA / PIPA? No lo harán. Porque no vamos a dejar de compartir archivos. No nos quedaremos quietos. Porque nadie puede volver el tiempo atrás. Juntos, somos como el hierro que se endurece con cada ataque. En este año de la tormenta, los ganadores construirán molinos de viento y los perdedores levantarán refugios. Así que estirar vuestros músculos, compañeros piratas, para dotarnos de más poder! ¡Construir más sitios! ¡Más redes! !Más protocolos! ¡Gritar más fuerte que nunca y pasar al siguiente nivel!.”
      http://www.nacionred.com/sentencias/the-pirate-bay-juntos-somos-como-el-hierro-que-se-endurece-con-cada-ataque

  4. Iba a comentar más o menos lo mismo de Rafael, precisamente quienes más se razgan las vestiduras y escandalizan en contra son las editoriales/disqueras/productoras, no los autores/compositores (en la mayoría de los casos)… definitivamente el modelo debe cambiar y pronto.

    Ay, y colgaste los links! Toma eso MRW! xD

  5. Llegué a tu blog gracias a un amigo, no fue este post el que me envió sino uno de un video maravilloso que terminé compartiendo en mi página de facebook :]

    Me acabo de descargar todo y espero de verdad encontrarlos en físico. Estoy enganchadísima a tu blog!!
    Un abrazo desde Maracaibo ^^

  6. De hecho… estuve por un tiempo “buscando” la informaci?n para la publicaci?n de un libro, (tengo varios en mente y un par en digital ya de hecho xD), pero mientras m?s me empapaba con los tramites, ganancias y perdidas y muchos blah blah blah del pais… prefer? sencillamente comenzar a publicarlos en la web (como hago actualmente en mi blog principal.)

    Lo publico como una novela, a un segmento de capitulo semanal y esta dando buenos resultados (mas de los que esperaba en realidad) y me estan animando a que la otra historia tambien la publique en un blog…

    Esto de la pirater?a esta mal, muy mal desde mi punto de vista… como es posible que descargarte algo de la web sea un delito, (y yo hablo principalmente de expresiones culturales, musica, libros, obras, fotos… y un largo etcetera de cosas que nos enriquecen en muchos sentidos menos en lo material), pero si te pasas una canci?n de un telefono a otro por bluetooth no es considerado directamente pirater?a… ?Porque eso no lo pueden controlar…? vamos… ?si as? fuera el pasarle a mi madre una foto de mi hijo disfrazado ser?a como que me pirateara mis fotos entonces?…

    Y los libros que tengo… los quiero publicar gratis principalmente… porque no quiero hacerme famoso por ellos ni ganar dinero, quiero dejarle a las personas que deseen leerlo solo un pedacito de quien fu? mientras est? con vida, y quizas a futuro puedan decir… “All? en el siglo XX naci? una persona, que pensaba de esta manera… no es relevante pero nos da ideas de como eran las cosas en esa ?poca…” ?y que eso ocurra en el a?o 3100 o nunca? no importa, mis amistades me estan leyendo y me estan conociendo un poco m?s cada d?a.

  7. Pingback: Aviones de papel | Falsaria.com

  8. Daniel Hurtado dice:

    Es fácil hacer apología a la pirateria cuando intentas vivir como abogada y no como escritora. El problema con la piratería es que no creo que estés a favor de la gente que se enriquece con el esfuerzo de otro. Tu tesis no es mala: no hay derecho de que nos digan piratas solo porque queremos compartir un libro. Pero hay otros piratas que si cometen delito. Deberias al menos intentar definirlos y diferenciarlos. Por culpa de la pirateria, en mi pais, por ejemplo no se consume buena literatura, solo literatura barata, la que desean los piratas. O sea que tu tesis es algo ligera y no profunda.

  9. Pingback: Aviones de papel « la vida no trae instrucciones

  10. Carlos Reges dice:

    Excelente post. Más bien yo lo aplico en mi profesión al difundir páginas como librodot.com o similares donde los libros ahí son gratuitos, mientras que en algunas librerías digitales piden sumas en dólares que mis alumnos no pueden costear. Incluso el término “piratería” no se aplicaría sino el de “Difusión libre” pues esa es la realidad. “Piratería” sería aprovecharse económicamente de algo que se obtuvo del pillaje (algo que estoy en contra con los “vende-CD”). Sin embargo, la labor que tenemos algunos como los difusores de software libre, canciones infantiles o educativas para uso en comunidades, libros digitales, etc., todo para provecho de todos, es una de las razones para que lo material no esté por encima del ser humano. Aunque mi comentario sea largo, pero puedo decir en mi experiencia que le pido a mis alumnos que traigan un CD virgen a clases para regalarles una biblioteca digital entera, más que todo para provecho educativo y como fomento de la lectura; en nada me puedo enriquecer de una labor que considero vital para la formación del ser humano.

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