los libros me devoran, notas al margen

Sal con una chica que lea

Como algunos saben ya, tengo una semana enferma con el infame combo amigdalitis/otitis. Ya me incorporé al trabajo hace un par de días, pero aún estoy en baja resolución.  Gracias a todos los que pasan por acá y mantienen el blog alimentado con sus visitas, a pesar de que yo no escribo nada.

Anoche, Maxmord0n me pasó por twitter el link a este texto. Está escrito en inglés, y su autora es Rosemarie Urquico. Me enamoré de inmediato del texto y pensé que valía la pena traducirlo para ustedes. Las fallas, como se sabe, son mías. Espero que a ustedes les guste también.

Sal con una chica que lea. Sal con una chica que gaste su dinero en libros en vez de ropa. Ella tiene problemas de espacio en su clóset porque tiene demasiados libros. Sal con una chica que tenga una lista de libros que quiere leer, que tenga un carnet de biblioteca desde que tenía doce años.

Encuentra una chica que lea. Sabrás que lo hace porque siempre tendrá un libro por leer en su cartera. Ella es ésa que mira amorosamente sobre los estantes en la librería, la que llora calladamente cuando encuentra el libro que quería. ¿Ves a esa chica extraña olfateando las páginas de un libro viejo en una librería de segunda mano? Ésa es la lectora. Nunca pueden resistirse a oler las páginas, especialmente cuando están amarillas.

Ella es la chica que lee mientras espera en esa cafetería al final de la calle. Si echas un vistazo a su taza, la crema está flotando en la parte de arriba porque ella está ya como absorta. Perdida en un mundo creado por el autor. Siéntate.  Quizás te dé una mirada penetrante, porque a la mayoría de las chicas que leen no les gusta ser interrumpidas. Pregúntale si le gusta el libro.

Cómprale otra taza de café.

Hazle saber lo que realmente piensas de Murakami. Ve si pasó del primer capítulo de La Comunidad. Entiende que si te dice que entendió el Ulises de Joyce, sólo lo está diciendo para sonar inteligente. Pregúntale si ama a Alicia, o si le gustaría ser Alicia.

Es fácil salir con una chica que lee. Dale libros por su cumpleaños, por Navidad y en los aniversarios. Dale el regalo de las palabras, en poesías, en canciones. Dale a Neruda, a Pound, a Sexton, a Cummings. Déjale saber que entiendes que las palabras son amor. Entiende que ella sabe la diferencia entre los libros y la realidad pero, por Dios, ella está tratando de hacer su vida un poco más como su libro favorito. Nunca será tu culpa si ella lo hace.

Ella tiene que intentarlo, de algún modo.

Miéntele. Si entiende de sintaxis, entenderá que necesitas mentir. Detrás de las palabras hay otras cosas: motivación, valor, matiz, diálogo. No será el fin del mundo.

Fállale. Porque una chica que lee, sabe que el fracaso siempre lleva al clímax. Porque son chicas que entienden que todas las cosas llegan a un fin. Que siempre puedes escribir una secuela. Que puedes comenzar una y otra y otra vez y aún ser el héroe. Que la vida está destinada a tener uno o dos villanos.

¿Por qué tener miedo de todo lo que no eres? Las chicas que leen entienden que la gente, como los personajes, se desarrollan. Excepto en la serie de Crepúsculo.

Si encuentras una chica que lee, manténla cerca. Cuando la encuentres despierta a las dos de la mañana, apretando un libro contra su pecho y sollozando, hazle una taza de té y abrázala. Puedes perderla por un par de horas, pero siempre regresará contigo. Hablará como si los personajes en el libro fueran reales, porque, por un rato, siempre lo son.

Le propondrás matrimonio en un globo aerostático. O durante un concierto de rock. O muy casualmente, la próxima vez que esté enferma. Por Skype.

Sonreirás tanto que te preguntarás por qué tu corazón no ha explotado y sangrado por todo tu pecho todavía. Escribirás la historia de sus vidas, tendrán niños con nombres extraños y gustos todavía más extraños. Ella le presentará a tus niños al Gato en el Sombrero y a Aslan, quizás el mismo día. Caminarán juntos el invierno de su vejez y ella recitará a Keats en voz baja mientras tú te sacudes la nieve de las botas.

Sal con una chica que lee, porque te lo mereces. Te mereces una chica que pueda darte la vida más colorida imaginable. Si tú sólo puedes darle monotonía, y horas duras y propuestas a medias, entonces estás mejor solo. Si quieres el mundo, y los mundos más allá de éste, sal con una chica que lea.

O mejor aún, sal con una chica que escriba.

Rosemarie Urquico

Editado: Rosemarie Urquico es una escritora de las Filipinas, y este texto fue originalmente publicado -en inglés- como una nota en su Facebook. Luego los lectores fueron republicándolo en Tumblr, blogs, etcétera. El resto es historia.

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42 thoughts on “Sal con una chica que lea

  1. johanny dice:

    Me gusto mucho, aunque yo no soy una lectora como la que aqui se describe, tengo mucho libros que no caben en la casa, pero igual tengo ropa para tirar pal techo!

  2. Pues es cierto, muy cierto que las cualidades de una chica que lee son fantásticas… solo por curiosidad =( donde encuentro alguna u.u? (y no es por pedantería ni machismo xD solo que creo que esas chicas son clase extintas en mi generación xD, esa que justamente solo lee crepúsculo xD )

    Att.
    JJDLTC
    Un lector Sorprendido de saberte enferma y alegre de leerte de regreso

  3. Yo cada vez que veo una chica leyendo, sea en un café, el metro o un autobús, me quedo viéndola porque me llama la atención. A veces tienen cosas como Crepúsculo que no puedo decir que sean malas porque me da fastidio leerlas. Otras, me sorprendo porque están leyendo cosas muy interesantes. Vamos a ver si este “manual” me sirve para algo jejeej

    • Marianne dice:

      Jajajaja, bueno, no había pensado que servía como manual, pero de pronto Rosemary lo haya escrito de esa manera 🙂 No pierdes nada con intentar!

  4. jesus dice:

    Yo ya encontré alguien así, mitad sueño mitad mujer, centáurides mitológica. Siempre supe q existía y ahora esta conmigo. No creo q pueda casarme con ella pero tuve el honor de estar en su vida: ser su almohada en el cine y ver como exploraba las librerías descubriendo en cada paso el asombro en sus ojos y compartir la felicidad por el alfabeto y el verbo impreso… Es verdad una mujer que lee lleva un mundo enorme dentro, tan grande que nos permite a quienes no podemos rozar la profundidad de su contenido e intelecto, compartir un mundo lleno de pensamiento y fantasía… Ella va a partir pronto, un océano nos va a separar, pero escribió en mi alma los párrafos mas hermosos e indelebles… me habría gustado ,que mis hijos por haber nacido de ella, hubiesen escuchado el principito y paseado por su planeta o conocido a tío tigre y a tío conejo (personajes del folklore venezolano) de sus labios. Cada vez que una pagina de un libro se mesa ante mis ojos la traerá de vuelta…

  5. Alexa dice:

    Muy interesante artículo, justamente estoy hablando con un joven que me pretende y le dije que yo leo mucho que quizas sea una aburrida y dijo “asi parece”…
    En todo caso quien se pierde del fascinante mundo de la lectura es el.. Jejeje, Voy a seguirles visitando me parecio super este blog

  6. Jose dice:

    Que bien se siente, estar en internet sin ningun objetivo especifico y de repente encontrar unos cuantos parrafos que compartan contigo la misma fascinacion por las letras. Desde hace un tiempo para aca, los libros en mi vida representan mucho y aunque siento que soy muy joven y que apenas empiezo a navegar en este oceano infinito llamado literatura, comparto y me senti muy identificado con tus letras.
    Sinceramente felicitaciones.

  7. Una amiga me pasó el link para que leyera este post.

    Realmente es una exquisitez, vivir al lado de una chica que lee, esa que valora tus escritos, que te mira con cara de enamorada cuando te sientas junto a ella a leerle su libro favorito (así lo haya leído varias veces) o simplemente cuando sonríe porque le regalaste una nueva adicción.

    En mi caso tuve a mi lado, a una chica que lee, que se desvive por mis letras y que me regalaba tardes de libros a la luz del sol de un atardecer. Aún guardo una esperanza efímera de que tengamos una secuela, porque como dice el texto: Las buenas historias siempre podrán volver a comenzar.

    Un saludo

  8. Una maravilla, Marianne!

    Difícil no enarmorarse de las letras, y menos cuando tienen una pluman tan buena como la de estas que amablemente traduciste.

    Un saludo.

    Cati.

    Pd. Terminas de mejorar?

  9. Pingback: Sal con una chica que lea | Jamax SC v2.2

  10. Julius dice:

    Soy chico, lector empedernido desde los 10 años y después de leer este artículo sólo puedo decir una cosa. Discursos en esta línea son los que hacen que la gente no lea. Por Dios Santo, que retahíla de memeces y elitismo hortera.

  11. Sin duda es la chica de la reseña un personaje más, creado por un escritor; la cual cobra vida al momento de nuestra lectura y tal cual queda grabada en nuestra memoria como alguien que hemos conocido. todo lector tiene algo de ella y viceversa.
    Magnifico, he apreciado tu selección y traducción. gracias!

  12. Pingback: Sal con una chica que no lee | la vida no trae instrucciones

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